Definiendo el futuro de la agricultura: las demandas de la agricultura de interior y vertical
La agricultura de interior se refiere a la producción de cultivos en instalaciones totalmente cerradas o semicerradas, que utilizan luz artificial y sistemas de climatización. Esto incluye fábricas de plantas y sistemas de iluminación complementaria para invernaderos. La agricultura vertical, por su parte, consiste en apilar estanterías de cultivo en varias capas para multiplicar el rendimiento por unidad de superficie, un concepto ejemplificado por proyectos que han logrado una eficiencia espacial sin precedentes. Ambos modelos comparten características esenciales:
- Independencia climática: Producción durante todo el año de verduras de hoja verde, hierbas y cultivos de alto valor.
- Optimización del espacio: Potencial de rendimiento de 5 a 10 veces mayor que el cultivo tradicional en campo abierto.
- Sostenibilidad: Reducción del uso de pesticidas y ahorro de agua superior al 95% en comparación con los métodos convencionales.
Estos sistemas exigen un control ambiental riguroso. La mayoría de los cultivos de hoja se desarrollan bien a una temperatura de 18-24 °C, mientras que las hortalizas de fruto requieren de 20-26 °C, con fluctuaciones de temperatura diurnas limitadas a ±1 °C para evitar el estrés. Los compresores Boyard ofrecen un control de temperatura preciso de ±0.5 °C, con tecnología de frecuencia variable para una respuesta rápida, lo que garantiza que los cultivos se mantengan en un estado metabólico óptimo.